Ciertamente es un tema muy subjetivo lo que alguien pueda entender como “consumidor diligente”, pues depende de la óptica que se pueda tener al respecto, en algunos casos pueden ser obvios, pero muchos no, lo que trae inseguridad jurídica en los consumidores, por ejemplo una persona que esté interesada en tomar un servicio bancario, aunque revise el contrato detenidamente, es muy difícil que pueda entenderlo en su totalidad, y bien puede darse el caso que su elección no sea adecuadamente informada, no por su desinterés, sino por su falta de expertice en esta materia. Sin embargo, aunque sin quererlo compre gato por conejo, alguién le puede decir que no es diligente o razonable, pues lo decía de alguna forma el contrato que firmó .
Pero, recordemos que el mercado presenta una realidad evidente, una asimetría de poder y de información entre proveedor y consumidor, donde el consumidor podría no leer el contrato, y si lo lee no lo entiende, y si lo entiende no puede hacer nada pues son contratos por adhesión donde una de las partes fija las reglas, solo le queda aceptar o no aceptar.
En realidad el hombre diligente o razonable, de donde desciende el consumidor razonable, es una figura del derecho ingles, que mencionan los autores Cooter Robert y Ulen Thomas, lo que me parece no es lo mas preciso para países como el nuestro donde existe un alto grado de analfabetismo, tenemos una economía de mercado imperfecta y atípica, donde el acceso a la información es escaso, los comportamientos de los agentes en muchos casos son ineficientes y los proveedores se encuentran inertes ante la suma flexibilidad que se les presenta por los agentes del mercado.
Por ello considero que acorde con lo que sucede en el mundo sería más justo que se proteja al consumidor promedio, al consumidor de a pie y no desproteger al grueso sector de consumidores en todo el Perú, ello a la vez provocará una mayor eficiencia en los proveedores peruanos y ampliarán sus estándares para una eficiente competitividad mundial.
jueves, 1 de abril de 2010
miércoles, 29 de julio de 2009
Comportamiento Responsable Estatal: Política Nacional de Consumo
El día 28 de Julio se celebró un año más de la independencia nacional peruana, y como es tradicional el Presidente del Perú, dio su Mensaje a la nación.
Sobre el mensaje presidencial, me pareció importante que se mencionara a los consumidores, pero mas que se mencionara la palabra “consumidores”, es importante que el Estado cumpla con el rol que le ha trazado la Constitución Política del Perú.
El interés por el Sistema de Protección al Consumidor Peruano debe trascender la mera preocupación técnica, y nos plantea un asunto de ciudadanía y de cumplimiento de deberes estatales, por lo que se tornan imperativas algunas pautas de implementación sobre las imperfecciones del sistema, a efectos de trazar el camino de la reforma, lo que se puede empezar a lograr con la adopción de Políticas Nacionales de Consumo (PNC), donde se definan con precisión roles del Estado, de los proveedores de productos y servicios y de la propia ciudadanía individual y/o organizada.
Cuando comencé a conocer derecho del consumidor, en la década de los 90, me acuerdo que lo relacionaba a todo lo que estaba a mi alrededor, hasta llegamos con mis amigos de clase de derecho, a organizamos para filmar los engaños que sufrían los consumidores sobre unos productos que se vendían en el centro de Lima.
De ello han transcurrido más de 15 años, y en realidad la Ley de Protección al Consumidor este año 2009 ya esta cumpliendo 18 años, incluso me gusta decir que ahora estamos “cumpliendo la mayoría de edad” en temas de consumidor. Aunque la mayoría de edad no necesariamente implica madurez, es mas bien un momento para reflexionar sobre lo avanzado, sobre los actores que participan, para ver en que estamos bien, en que nos falta avanzar y que debemos enmendar para llegar con mejor paso a la madurez de consumo deseada. Reconocer errores, reforzar ventajas y proponer mayor amplitud de calidad de vida y reconocimiento los derechos para más peruanos.
Política Nacional de Consumo - PNC, es aquella voluntad para llevar adelante un plan o una estrategia en el orden social o económico, para finalmente alcanzar el bienestar del ciudadano, y por añadidura el mejor desenvolvimiento del mercado y del propio rol estatal.
Por lo que considero es importante que el estado pueda implementar Políticas Nacionales de Consumo que enrumben la justicia en el consumo, mediante vías de una fácil ejecución, sin atisbos improvisación o demasiada discrecionalidad del funcionario o gobierno de turno, y con la disminución de probables presiones de algunos sectores. Que finalmente exista la voluntad política, empresarial y social para equilibrar la natural asimetría en las relaciones de consumo hacía un mercado mas transparente, ético y justo.
Que tengan una buena semana amigos…….¡¡
Sobre el mensaje presidencial, me pareció importante que se mencionara a los consumidores, pero mas que se mencionara la palabra “consumidores”, es importante que el Estado cumpla con el rol que le ha trazado la Constitución Política del Perú.
El interés por el Sistema de Protección al Consumidor Peruano debe trascender la mera preocupación técnica, y nos plantea un asunto de ciudadanía y de cumplimiento de deberes estatales, por lo que se tornan imperativas algunas pautas de implementación sobre las imperfecciones del sistema, a efectos de trazar el camino de la reforma, lo que se puede empezar a lograr con la adopción de Políticas Nacionales de Consumo (PNC), donde se definan con precisión roles del Estado, de los proveedores de productos y servicios y de la propia ciudadanía individual y/o organizada.
Cuando comencé a conocer derecho del consumidor, en la década de los 90, me acuerdo que lo relacionaba a todo lo que estaba a mi alrededor, hasta llegamos con mis amigos de clase de derecho, a organizamos para filmar los engaños que sufrían los consumidores sobre unos productos que se vendían en el centro de Lima.
De ello han transcurrido más de 15 años, y en realidad la Ley de Protección al Consumidor este año 2009 ya esta cumpliendo 18 años, incluso me gusta decir que ahora estamos “cumpliendo la mayoría de edad” en temas de consumidor. Aunque la mayoría de edad no necesariamente implica madurez, es mas bien un momento para reflexionar sobre lo avanzado, sobre los actores que participan, para ver en que estamos bien, en que nos falta avanzar y que debemos enmendar para llegar con mejor paso a la madurez de consumo deseada. Reconocer errores, reforzar ventajas y proponer mayor amplitud de calidad de vida y reconocimiento los derechos para más peruanos.
Política Nacional de Consumo - PNC, es aquella voluntad para llevar adelante un plan o una estrategia en el orden social o económico, para finalmente alcanzar el bienestar del ciudadano, y por añadidura el mejor desenvolvimiento del mercado y del propio rol estatal.
Por lo que considero es importante que el estado pueda implementar Políticas Nacionales de Consumo que enrumben la justicia en el consumo, mediante vías de una fácil ejecución, sin atisbos improvisación o demasiada discrecionalidad del funcionario o gobierno de turno, y con la disminución de probables presiones de algunos sectores. Que finalmente exista la voluntad política, empresarial y social para equilibrar la natural asimetría en las relaciones de consumo hacía un mercado mas transparente, ético y justo.
Que tengan una buena semana amigos…….¡¡
viernes, 5 de junio de 2009
Consumo responsable y los “empresaurios"
Sobre consumo responsable, esta en el “anunciar y denunciar”, dentro del anunciar cierto es que puede ser a través de anuncios tácitos como evitar comprar a una empresa irresponsable, a veces es difícil, pero al menos intentar en lo posible dar el mensaje de que no estoy de acuerdo con tal práctica mercantil, y eso se hace con la no compra; pero además esta el denunciar, no callarme, decir lo que esta mal, pero sobretodo sensibilizar a través de nuestro mensaje y acción, a través de ejercitar cada vez mas mi reclamo responsable.
Es mas, como sabemos, un reclamo podemos verlo como un REGALO, un regalo que me posibilita solucionar mi problema como consumidor, además le permite a la empresa mejorar, es casi una “consultoría gratuita” que le hacemos para que se mueva mejor en el mercado, ahora es otro tema que la empresa lo entienda así, como un regalo. Y es que no obstante el comportamiento responsable viene avanzando en algunos empresarios, aun existen “empresaurios” que no ven que su compromiso es también con los que le rodean, les falta evolucionar, pero creo que como ciudadanos tenemos un deber en ayudarlos a evolucionar con nuestro reclamo y decisión de compra responsable.
Entonces prefiramos empresas responsables, en lo que podamos pero organicémonos para defender nuestros derechos a través del regalo para la empresa como puede ser un reclamo responsable.
Buena semana,
Mg. Jose Purizaca Vega
Es mas, como sabemos, un reclamo podemos verlo como un REGALO, un regalo que me posibilita solucionar mi problema como consumidor, además le permite a la empresa mejorar, es casi una “consultoría gratuita” que le hacemos para que se mueva mejor en el mercado, ahora es otro tema que la empresa lo entienda así, como un regalo. Y es que no obstante el comportamiento responsable viene avanzando en algunos empresarios, aun existen “empresaurios” que no ven que su compromiso es también con los que le rodean, les falta evolucionar, pero creo que como ciudadanos tenemos un deber en ayudarlos a evolucionar con nuestro reclamo y decisión de compra responsable.
Entonces prefiramos empresas responsables, en lo que podamos pero organicémonos para defender nuestros derechos a través del regalo para la empresa como puede ser un reclamo responsable.
Buena semana,
Mg. Jose Purizaca Vega
martes, 23 de diciembre de 2008
Hacerme responsable del otro
Buenos días, tiempo de navidad y fiestas de fin de año, tiempo propicio para reflexión y mayor impulso para la acción, adecuar nuestras ideas, actividades e iniciativas.
Hace unos días vimos en la televisión peruana, como casi 300 personas muy pobres se habían trasladado del interior del país a Lima, con toda su familia para hacer un plantón, día y noche, que duró varios días a la intemperie, sin servicios higiénicos, en la puerta de una importante “agencia de viajes” que funciona en varios países, a quien le solicitaba les devuelvan su plata.
Estas personas, muchas analfabetas, quechua hablantes, que no hablaban castellano, nunca habían salido de su pueblo, que no tienen computadora y algunos ni luz eléctrica, gente muy pobre, con las expectativas que les generaron, habían entregado cada uno a esta empresa $ 1,253 dólares, con la promesa que cada mes les pagarían $ 300 a mas. Cuando reclamaron la compañía les dijo que el dinero que ellos pagaron era por un par de libritos, y un disco compacto para computadora, y si querían tener dinero debían vender paquetes turísticos para Europa, el Caribe o Egipto para recuperar su dinero.
Luego de varios días de vigilia permanente en las puertas de la empresa, lograron que les reconocieran alguna cantidad, mas la empresa argumentaba que “el engaño era sólo de sus representantes pero no de la corporación”.
Es un caso, que me dejo mucho que pensar y reflexionar, sobre el comportamiento de la compañía con estos stakeholders y sus representantes, sobre los pobladores afectados, la acción del estado al respecto, la vigilancia ciudadana global para prevenir estos temas, etc.
En realidad hay mucho por hacer en responsabilidad social, y considero que hacer filantropia no esta nada mal, pero que es mucho mejor aplicarlo al trabajo diario de la empresa, a la vigilancia en la cadena de prestación del servicio, al monitoreo ciudadano, al pensar en el otro como uno mismo, a ver mas allá de los linderos de mi territorio para anunciar la RS y denunciar lo incorrecto.
Saludos amigos, y que tengan una ¡¡¡¡¡Feliz Navidad¡¡¡¡¡
Hace unos días vimos en la televisión peruana, como casi 300 personas muy pobres se habían trasladado del interior del país a Lima, con toda su familia para hacer un plantón, día y noche, que duró varios días a la intemperie, sin servicios higiénicos, en la puerta de una importante “agencia de viajes” que funciona en varios países, a quien le solicitaba les devuelvan su plata.
Estas personas, muchas analfabetas, quechua hablantes, que no hablaban castellano, nunca habían salido de su pueblo, que no tienen computadora y algunos ni luz eléctrica, gente muy pobre, con las expectativas que les generaron, habían entregado cada uno a esta empresa $ 1,253 dólares, con la promesa que cada mes les pagarían $ 300 a mas. Cuando reclamaron la compañía les dijo que el dinero que ellos pagaron era por un par de libritos, y un disco compacto para computadora, y si querían tener dinero debían vender paquetes turísticos para Europa, el Caribe o Egipto para recuperar su dinero.
Luego de varios días de vigilia permanente en las puertas de la empresa, lograron que les reconocieran alguna cantidad, mas la empresa argumentaba que “el engaño era sólo de sus representantes pero no de la corporación”.
Es un caso, que me dejo mucho que pensar y reflexionar, sobre el comportamiento de la compañía con estos stakeholders y sus representantes, sobre los pobladores afectados, la acción del estado al respecto, la vigilancia ciudadana global para prevenir estos temas, etc.
En realidad hay mucho por hacer en responsabilidad social, y considero que hacer filantropia no esta nada mal, pero que es mucho mejor aplicarlo al trabajo diario de la empresa, a la vigilancia en la cadena de prestación del servicio, al monitoreo ciudadano, al pensar en el otro como uno mismo, a ver mas allá de los linderos de mi territorio para anunciar la RS y denunciar lo incorrecto.
Saludos amigos, y que tengan una ¡¡¡¡¡Feliz Navidad¡¡¡¡¡
martes, 18 de noviembre de 2008
Constitución Ecológica Peruana
Pensar en el desarrollo de las generaciones futuras, a veces podría resultar ocioso para algunas personas, ocioso, pues no vemos físicamente a estas personas del año 2021, 2050 o 2083 por ejemplo; sin embargo, lo cierto es que serán nuestros nietos y nietas, o los de nuestras amistades o de nuestra vecindad.
El empresariado podría pensar que es un tema que no les atañe directamente; sin embargo, su comportamiento es directamente vinculado con el desarrollo sustentable de la nación, es un tema que nos compete a todos, nos corresponde por derecho y por deber con la humanidad, y lo ejercemos incluso cuando salimos del trabajo o aula y decidimos apagar o no la luz, cuando compro algún alimento y vemos que contiene en su etiquetado, o cuando decidimos premiar con nuestro consumo a una empresa u otra, para lo cual factor muy importante es conocer su comportamiento social.
Para esto, considero que es favorable que los que deciden derechos se pronuncien, y proclamen una voz jurídica, ya que esto ayuda a enmendar algunas conductas o a aclarar ciertas dudas. En el Perú, el Tribunal Constitucional acaba de emitir una Sentencia en el Expediente Nº 03610-2008-PA/TC que en mi opinión es un paso muy importante pues pone en relieve la función ecológica de la Constitución Peruana en la sociedad, tomando atención a las políticas públicas dirigidas a la protección y conservación del medio ambiente, en paralelo al ejercicio de las libertades económicas.
Esta sentencia precisa un deber estatal de planificar una política que “concilie, a través de la ponderación, las tensiones propias que se suscitan entre la tutela del medio ambiente y el ejercicio de las libertades económicas”, a la vez que declaró el sublime deber de la sociedad civil de conservar el ambiente.
Y es que cuando hablamos de comportamiento ambiental de las empresas, en ocasiones parece que distinguimos en la practica por un lado, cuales son mis prácticas como empresa para cumplir con la ley, y por otro lado, cuales son mis actividades para decir que soy socialmente responsable; sin embargo, es sanamente claro sostener que ser socialmente responsable no se circunscribe a cumplir solamente las obligaciones jurídicas, sino ir más allá del cumplimiento invirtiendo en el entorno local y contribuyendo al desarrollo de los stakeholders que tienen interés en determinado o determinable impacto de la organización.
Ahora el Tribunal Constitucional Peruano define que la “Constitución Ecológica” es el conjunto de disposiciones constitucionales que fijan las relaciones entre el individuo, la sociedad y el ambiente, compartiendo a su vez un criterio de la Corte Constitucional Colombiana respecto de la triple dimensión de la constitución:
- Dimensión de principio que irradia todo el orden jurídico.
- Dimensión de derecho de la gente, para gozar de un ambiente sano.
- Dimensión de obligación estatal y privada en su calidad de contribuyentes sociales.
Y es que en realidad, poco a poco vemos como cada actor de la realidad toma su posición en la protección del medio ambiente, es deber de empresa, estado y ciudadano, y a la vez derecho de cada uno de estos actores.
Un buen ejercicio sería determinar hoy día, con que acto concreto puedo apostar por la defensa de la vida y del ambiente, ojo solo hoy día, quizás encargarme los residuos de mi casa o empresa de manera responsable, apagar la luz cuando salgo de la habitación, que no se desperdicie el agua cuando me lavo los dientes o me afeito, solo por hoy.
Mañana será otro día con nuevos retos y decisiones para mi vida responsable (y nuevamente leemos el ejercicio).
Saludos y que tengan una buena semana.
El empresariado podría pensar que es un tema que no les atañe directamente; sin embargo, su comportamiento es directamente vinculado con el desarrollo sustentable de la nación, es un tema que nos compete a todos, nos corresponde por derecho y por deber con la humanidad, y lo ejercemos incluso cuando salimos del trabajo o aula y decidimos apagar o no la luz, cuando compro algún alimento y vemos que contiene en su etiquetado, o cuando decidimos premiar con nuestro consumo a una empresa u otra, para lo cual factor muy importante es conocer su comportamiento social.
Para esto, considero que es favorable que los que deciden derechos se pronuncien, y proclamen una voz jurídica, ya que esto ayuda a enmendar algunas conductas o a aclarar ciertas dudas. En el Perú, el Tribunal Constitucional acaba de emitir una Sentencia en el Expediente Nº 03610-2008-PA/TC que en mi opinión es un paso muy importante pues pone en relieve la función ecológica de la Constitución Peruana en la sociedad, tomando atención a las políticas públicas dirigidas a la protección y conservación del medio ambiente, en paralelo al ejercicio de las libertades económicas.
Esta sentencia precisa un deber estatal de planificar una política que “concilie, a través de la ponderación, las tensiones propias que se suscitan entre la tutela del medio ambiente y el ejercicio de las libertades económicas”, a la vez que declaró el sublime deber de la sociedad civil de conservar el ambiente.
Y es que cuando hablamos de comportamiento ambiental de las empresas, en ocasiones parece que distinguimos en la practica por un lado, cuales son mis prácticas como empresa para cumplir con la ley, y por otro lado, cuales son mis actividades para decir que soy socialmente responsable; sin embargo, es sanamente claro sostener que ser socialmente responsable no se circunscribe a cumplir solamente las obligaciones jurídicas, sino ir más allá del cumplimiento invirtiendo en el entorno local y contribuyendo al desarrollo de los stakeholders que tienen interés en determinado o determinable impacto de la organización.
Ahora el Tribunal Constitucional Peruano define que la “Constitución Ecológica” es el conjunto de disposiciones constitucionales que fijan las relaciones entre el individuo, la sociedad y el ambiente, compartiendo a su vez un criterio de la Corte Constitucional Colombiana respecto de la triple dimensión de la constitución:
- Dimensión de principio que irradia todo el orden jurídico.
- Dimensión de derecho de la gente, para gozar de un ambiente sano.
- Dimensión de obligación estatal y privada en su calidad de contribuyentes sociales.
Y es que en realidad, poco a poco vemos como cada actor de la realidad toma su posición en la protección del medio ambiente, es deber de empresa, estado y ciudadano, y a la vez derecho de cada uno de estos actores.
Un buen ejercicio sería determinar hoy día, con que acto concreto puedo apostar por la defensa de la vida y del ambiente, ojo solo hoy día, quizás encargarme los residuos de mi casa o empresa de manera responsable, apagar la luz cuando salgo de la habitación, que no se desperdicie el agua cuando me lavo los dientes o me afeito, solo por hoy.
Mañana será otro día con nuevos retos y decisiones para mi vida responsable (y nuevamente leemos el ejercicio).
Saludos y que tengan una buena semana.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Ser socialmente responsable
Hola amigos, con entusiasmo les comento que cada vez escucho a mas gente hablar sobre ser “socialmente responsable”; independientemente de la pertinencia de tal calificativo a determinado sustantivo, considero importante que se este incorporando el tema a los quehaceres diarios de organización y personas, claro que aun los conceptos son muy diversos, desde algunos que la identifican como simple cumplimiento de la ley, hasta los que aun creen que es una parte de la filantropía o de sus actividades de marketing, en fin es un camino que aun tiene mucho por recorrer, que pase de la moda a un real convencimiento social y empresarial.
Un tema al respecto que me parece muy trascendental cuando hablamos de responsabilidad social, es la “coherencia”, hacer lo que decimos, impulsar lo que predicamos, evitar hacer lo que criticamos y con mucho ánimo vivir coherentemente esta responsabilidad. Pero esto evidentemente no se hace de la noche a la mañana, es paso a paso, con decisión firme pero que tiene que cimentarse gota a gota, como cuando un bebe aprende a andar, no comienza corriendo las olimpiadas, sino que es un recorrido donde va a tropezar, quizá caer, pero donde lo mas importante es que se va a levantar, y de ese incorporarse va a adquirir la confianza para seguir a mas. La confianza es la base para muchas cosas, para creer en nuestra voluntad, en nuestras habilidades, en la gente y en Dios.
Hace muy poco recuerdo un gobierno que llamaba a una de sus entidades socialmente responsable y presentaba sus notables dadivas para con su población, al principio confieso que me cuestionó su cuestionable aplicación para estas afirmaciones, pero poco a poco me voy dando cuenta que aunque no corresponde, el concepto ya esta en su agenda, que al inicio era muy resistido y viene tomándose mas en las actividades diarias de empresas, organizaciones y personas.
Aparte de las actividades de las corporaciones que son las que generan un mayor impacto que las de cualquier persona, me pregunto si es responsable socialmente, que una autoridad judicial intervenga por un largo tiempo las actividades diarias por solo algunas apreciaciones, sin pruebas fehacientes, posibilitando acciones u omisiones trascendentales, y lamentablemente creando parálisis en otros grupos de interés. Sobre esto, jurídicamente es curioso que el requisito de “peligro en la demora” aplicable en las medidas cautelares aparezca del propio comportamiento de la judicatura, que debiera comportarse en favor del bienestar social, y de los principios universales de justicia y bien común. En justicia el tiempo no es oro sino que el tiempo es justicia.
En fin cuando hablamos de comportamientos socialmente responsables, entiendo que no son solo las actividades sino la falta de actividades, ya que no necesariamente es bueno el que no hace nada malo, ya que podría simplemente no hacer nada, sino que es considero que bueno es que hagamos la mayor cantidad de cosas con nuestro mejor esfuerzo y si fallamos levantarse y seguir adelante. Que tengan una buena semana.
Un tema al respecto que me parece muy trascendental cuando hablamos de responsabilidad social, es la “coherencia”, hacer lo que decimos, impulsar lo que predicamos, evitar hacer lo que criticamos y con mucho ánimo vivir coherentemente esta responsabilidad. Pero esto evidentemente no se hace de la noche a la mañana, es paso a paso, con decisión firme pero que tiene que cimentarse gota a gota, como cuando un bebe aprende a andar, no comienza corriendo las olimpiadas, sino que es un recorrido donde va a tropezar, quizá caer, pero donde lo mas importante es que se va a levantar, y de ese incorporarse va a adquirir la confianza para seguir a mas. La confianza es la base para muchas cosas, para creer en nuestra voluntad, en nuestras habilidades, en la gente y en Dios.
Hace muy poco recuerdo un gobierno que llamaba a una de sus entidades socialmente responsable y presentaba sus notables dadivas para con su población, al principio confieso que me cuestionó su cuestionable aplicación para estas afirmaciones, pero poco a poco me voy dando cuenta que aunque no corresponde, el concepto ya esta en su agenda, que al inicio era muy resistido y viene tomándose mas en las actividades diarias de empresas, organizaciones y personas.
Aparte de las actividades de las corporaciones que son las que generan un mayor impacto que las de cualquier persona, me pregunto si es responsable socialmente, que una autoridad judicial intervenga por un largo tiempo las actividades diarias por solo algunas apreciaciones, sin pruebas fehacientes, posibilitando acciones u omisiones trascendentales, y lamentablemente creando parálisis en otros grupos de interés. Sobre esto, jurídicamente es curioso que el requisito de “peligro en la demora” aplicable en las medidas cautelares aparezca del propio comportamiento de la judicatura, que debiera comportarse en favor del bienestar social, y de los principios universales de justicia y bien común. En justicia el tiempo no es oro sino que el tiempo es justicia.
En fin cuando hablamos de comportamientos socialmente responsables, entiendo que no son solo las actividades sino la falta de actividades, ya que no necesariamente es bueno el que no hace nada malo, ya que podría simplemente no hacer nada, sino que es considero que bueno es que hagamos la mayor cantidad de cosas con nuestro mejor esfuerzo y si fallamos levantarse y seguir adelante. Que tengan una buena semana.
miércoles, 23 de julio de 2008
Familiarmente responsable
Hace unos días, escuche dentro de una conversación la frase “familiarmente responsable”, lo que me llamó profundamente la atención; y en realidad se refería a un comportamiento de determinado grupo sobre la preocupación por las cuestiones familiares de los sujetos.
Sucedió en mi país, que en una institución de muchos años de trayectoria llegaron nuevas autoridades, quienes con el estribillo de producción y progreso, olvidaron a sus colaboradores, a sus trabajadores, aumentando las horas de trabajo, y “permitiéndoles” que como no iban a ver mucho a su familia, podían tener la foto de sus seres queridos en el escritorio.
Esto es aberrante, pues lavaban el cerebro a las personas poniendo al progreso versus ver a sus familiares, incluso los convencen de que es mejor para su familia, pues ganaran mas y les podrán comprar mas y mejores cosas.
Por ejemplo, si tengo mi institución y vendo buenos productos, o defiendo intereses de un grupo muy vulnerable, no podría decir que mi comportamiento es totalmente responsable si no me preocupo por los intereses familiares de mis colaboradores, preguntas como ¿estoy propiciando un alejamiento familiar?, ¿ha variado el tiempo familiar de mi colaborador? Seria interesante que se respondan por los representantes institucionales.
Otro caso me acuerdo que sucede cuando en las oficinas se ve mal a quien se va mas temprano, aunque haya acabado con su trabajo, parece que quedarse en un habitáculo puede parecer mas eficiente que quien hace su trabajo mas rápido o desde su hogar.
Y es que la familia como núcleo básico de la sociedad, siento que se vuelve una necesidad indispensable, sobretodo cada vez que vemos mas acciones violentas en distintos lugares, mas alejamiento a los valores humanos y mas desapego a la dignidad y libertad de la persona. Incluso podemos ahora ver el incremento de acciones muy dañinas como extremado egoísmo, desanimo por nuestra calidad de seres humanos, uso de instituciones nobles para fines particulares o falta de voluntad para participar en las soluciones de la problemática mundial.
Y es que la familia la entiendo como núcleo, y como valor en si misma, fuente los primeros pasos de hombres y mujeres, origen que se debe proteger y fortalecer para el logro de una sociedad que no involucione socialmente sino que evolucione integralmente, tanto económica, como personal y familiarmente.
Una sociedad, pero concretamente una institución, sea empresa, ente estatal, asociación u organización que valore al ser humano como parte de una familia, va a promover la integración de la persona al grupo familiar. Dejando de lado el simple objetivo abstracto, por las metas personales cumplidas, donde esta claro que se puede integrar la mejora en la producción y en el ánimo de esta persona, de esta familia, y de la sociedad misma.
Es mucho más probable que una sociedad saludable exista donde existan familias muy saludables, bien cimentadas y con valores sociales.
Que tengan una buena semana, y les sugiero que recuerden la idea “familiarmente responsable”.
Sucedió en mi país, que en una institución de muchos años de trayectoria llegaron nuevas autoridades, quienes con el estribillo de producción y progreso, olvidaron a sus colaboradores, a sus trabajadores, aumentando las horas de trabajo, y “permitiéndoles” que como no iban a ver mucho a su familia, podían tener la foto de sus seres queridos en el escritorio.
Esto es aberrante, pues lavaban el cerebro a las personas poniendo al progreso versus ver a sus familiares, incluso los convencen de que es mejor para su familia, pues ganaran mas y les podrán comprar mas y mejores cosas.
Por ejemplo, si tengo mi institución y vendo buenos productos, o defiendo intereses de un grupo muy vulnerable, no podría decir que mi comportamiento es totalmente responsable si no me preocupo por los intereses familiares de mis colaboradores, preguntas como ¿estoy propiciando un alejamiento familiar?, ¿ha variado el tiempo familiar de mi colaborador? Seria interesante que se respondan por los representantes institucionales.
Otro caso me acuerdo que sucede cuando en las oficinas se ve mal a quien se va mas temprano, aunque haya acabado con su trabajo, parece que quedarse en un habitáculo puede parecer mas eficiente que quien hace su trabajo mas rápido o desde su hogar.
Y es que la familia como núcleo básico de la sociedad, siento que se vuelve una necesidad indispensable, sobretodo cada vez que vemos mas acciones violentas en distintos lugares, mas alejamiento a los valores humanos y mas desapego a la dignidad y libertad de la persona. Incluso podemos ahora ver el incremento de acciones muy dañinas como extremado egoísmo, desanimo por nuestra calidad de seres humanos, uso de instituciones nobles para fines particulares o falta de voluntad para participar en las soluciones de la problemática mundial.
Y es que la familia la entiendo como núcleo, y como valor en si misma, fuente los primeros pasos de hombres y mujeres, origen que se debe proteger y fortalecer para el logro de una sociedad que no involucione socialmente sino que evolucione integralmente, tanto económica, como personal y familiarmente.
Una sociedad, pero concretamente una institución, sea empresa, ente estatal, asociación u organización que valore al ser humano como parte de una familia, va a promover la integración de la persona al grupo familiar. Dejando de lado el simple objetivo abstracto, por las metas personales cumplidas, donde esta claro que se puede integrar la mejora en la producción y en el ánimo de esta persona, de esta familia, y de la sociedad misma.
Es mucho más probable que una sociedad saludable exista donde existan familias muy saludables, bien cimentadas y con valores sociales.
Que tengan una buena semana, y les sugiero que recuerden la idea “familiarmente responsable”.
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